Libros digitales
UNA LÁGRIMA SOBRE EL MOUSE (*)
  por Hernán Ronsino  
   

Buenos Aires, 6 de julio (Por Hernán Ronsino, ANC-UTPBA).-
El panorama de la industria editorial en Argentina muestra una realidad concentrada y pequeña. La cantidad de libros editados, sumado a las tiradas, cada vez más reducidas, y al desarticulado mercado interno, estrechan las posibilidades de promover a los nuevos autores y también de reeditar a autores consagrados.
Si también tenemos en cuenta los elevados costos de edición y el encarecimiento del precio final de tapa, el libro parece convertirse, cada día más, en un objeto de lujo. Frente a esa situación, las diversas posibilidades que ofrece Internet empiezan a aparecer como una alternativa para muchos escritores (además de las ediciones de autor) y entre ellas la edición digital de libros.
El libro digital (o e-book) es la publicación en Internet de una obra, en alguno de los diversos formatos o archivos digitales (el más usado es el formato PDF). Una de sus grandes ventajas reside en la ausencia de riesgos económicos: bastan una página web y un diseñador, y la edición es inmediata. Además de reducir los costos, se globaliza la distribución, y las posibilidades de consumo. De este modo, el texto deja de ser un objeto para pasar a ser una imagen (un hipertexto). Por lo tanto se trastocan no solo los canales clásicos de circulación de las obras sino también las formas de percepción y de consumo. Una verdadera revolución.

Mucho para buscar
Si bien existen infinidad de editoriales digitales, como Seven Books (www.seven-books.com.ar), un sitio que publica libros de escritores reconocidos, como Guillermo Saccomano (La lengua del malón), Juan Forn (Frivolidad) o Martín Caparrós (Amor y anarquía), El Ortiba (www.elortiba.org), que edita textos de autores inéditos; lo más destacado que ofrece Internet es que cada escritor puede ser el editor de su propio libro con sólo crear una página web.
Según Leandro Araujo y Marcos Herrera, directores de El Astillero Libros (www.elastillerolibros.com.ar), el objetivo que tiene este boletín literario electrónico es el “de generar un espacio para la circulación de la literatura, convocando a escritores y lectores a participar de una manera activa y dinámica en su producción”.
Para Alejandro Margulis, director de Ayesha Libros (editorial que edita en papel y en digital, www.ayeshalibros.com.ar), lo que está faltando es que la crítica le comience a prestar atención a la cantidad de textos que circulan silenciosos en la web.
En El Aleph (www.elaleph.com) podemos encontrar, por ejemplo, Emma de Jane Austen, Crimen y Castigo de Dostoievski, Fausto de Goethe o la Divina Comedia, mientras E-Books News (www.ebooksnews.com) es una revista dedicada al mundo de los libros electrónicos, y donde se pueden conocer las novedades relacionadas con la edición digital. Es que el cada vez más complejo mercado de los e-books incluye hoy, además de editoriales, librerías, revistas y bibliotecas virtuales.
Los cambios que introducen los libros digitales generan, es inevitable, un debate en relación con el futuro de los libros de papel. Para algunos, como José Saramago, el libro tradicional no va a desaparecer: “Uno puede dejar caer una lágrima sobre la página. Es más difícil dejar caer una lágrima sobre una computadora. Creo que el libro todavía va a durar”, expresó hace poco el premio Nobel. Otros pregonan que el futuro del libro pasará, irremediablemente, por los formatos digitales (por ser más ecológicos, por ocupar menos espacio físico), quedando el libro de papel en un lugar marginado. Son apuestas o deseos; lo seguro en todo caso es que el libro digital llegó para quedarse (ANC-UTPBA).

(*) Nota publicada por la revista Acción número 957, primera quincena de julio de 2006-07-05

 
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