| Los Retos Culturales | ||||
| por Federico Martín Prus | ||||
| Este trabajo fue presentado, leído y discutido en el 45 Congreso de la Unión Internacional de Abogados, que se celebró el 31 de agosto de 2001 en la ciudad de Turín (Italia). En el panel participaron Daniel Bécourt, Presidente de la Comisión de Derechos de Autor del Colegio de Abogados de París y, entre otros, los doctores Gian Luca Pojaghi, de Italia; Michael Remington, de Estados Unidos y Jared Margolis, de China. |
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| 1- Cultura y Derecho a la Cultura | ||||
Sin embargo las definiciones de cultura actualmente en boga en los organismos internacionales tales como la UNESCO le dan un alcance más amplio, ya que entienden que no solo abarca criterios estéticos sino también otros rasgos concretos como los medios de vida, las opiniones, los sistemas de las creencias, entre otros. (1) También se ha dicho que cultura es lo que queda del pasado del hombre obrando sobre el presente y modelando el futuro. Este principio lógico, sin embargo, en su faz práctica se obtuvo luego de verdaderas luchas históricas por el reconocimiento de las identidades de cada pueblo, la aceptación de las diferentes expresiones individuales, sectoriales, regionales y nacionales que se plasmaron en numerosas constituciones nacionales modernas, convenios y tratados internacionales, en los que su reconocimiento es explícito. Es interesante ver la gestación y la continúa brega por su reconocimientos. Así en los tiempos contemporáneos partimos desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, que en su Artículo 27 reconoce expresamente: "1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de el resulten." Tal sentido se refuerza cuando en el Artículo 28 se reconoce el derecho que tiene toda persona a que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos. Idéntico derecho se le reconoce positivamente -si bien es un derecho humano fundamental anterior a cualquier reconocimiento- a las minorías étnicas, religiosas y linguísticasde tener su propia vida cultural, religiosa e idioma propio en el Artículo 27 del "Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, resolución O.N.U. del 16/12/1966, o para tomar medidas inmediatas y eficaces en la esfera de la cultura para combatir los prejuicios que conduzcan a la discriminación racial y promover la comprensión, tolerancia y amistad entre naciones y grupos sociales o étnicos en el Artículo 7 de la Convención Internacional sobre la eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, resolución de la O.N.U. 2106 A del 21/12/1965 ; o para modificar los patrones socioculturales de conducta de los hombres y mujeres con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole contra la mujer en el Articulo 5 de la Convención sobre la eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, adoptada por Resolución 43/180 del 18/12/1979 de la Asamblea General de la O.N.U ; más las numerosas normas de respeto y fomento a la actividad cultural en la Convención sobre los Derechos del Niño, de igual procedencia que data del 20/10/1989. En la actualidad, al menos en el plano de los textos normativos, es incuestionable el reconocimiento del derecho humano a la cultura, sobre todo en las legislaciones y cuerpos legales más recientes. En el plano del continente Americano, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, conocida también como "Pacto de San José de Costa Rica del 22 de noviembre de 1969 (incorporada enc asi todas las legislaciones de sus países firmantes), expresa en su preámbulo : "... reiterando que con arreglo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, solo puede realizarse el ideal del ser humano libre, exento del temor y la miseria, si se crean condiciones que permitan a cada persona gozar de sus derechos económicos, sociales y culturales", a la par que lo reconoce implícitamente en su Artículo 13 referido a la Libertad de Pensamiento y Expresión. Más ceñidos aún territorialmente, dentro del referido continente, en la República Argentina cuya Constitución Nacional data de 1853, con sucesivas reformas, su inclusión es implícita en el Artículo 4 dentro de las libertades de educación y pensamiento, habiéndose agregado en la reciente reforma de 1994 el Artículo 41, donde se reconoce que : "las autoridades proveerán a la preservación del patrimonio cultural" y el Artículo 75 inciso 19 confiriendo al Congreso la atribución de dictar leyes que protejan la identidad y la pluralidad cultural, la libre creación y circulación de las obras de autor; el patrimonio artístico y los espacios culturales y audiovisuales." Sin embargo, más clara aún es laConstitución de la Provincia de Buenos Aires, del año 1994, que en su Artículo 178 establece : "La cultura y la educación constituyen derechos humanos fundamentales. Toda persona tiene derecho a tomar parte, libremente, en la vida cultural de la comunidad." Aquí se reconoce su doble carácter : el derecho a la cultura, como la posibilidad concreta del ciudadano a tener acceso a la cultura y por otra parte, su derecho a ser participe voluntario y sin restricciones en la creación de la cultura. Este reconocimiento es realmente una de las revoluciones silenciosas operadas en nuestro tiempo, ya que hoy es indiscutible desde el punto de vista jurídico e institucional el "derecho" a la creación, a la participación en la elaboración de parámetros culturales y al acceso a la cultura. Digo revolucionario, ya que si bien es un derecho humano tan antiguo como la persona misma, es ecién en la actualidad cuando se reconoció en textos legislativos operativos un derecho tan fundamental, tan honda y primigenio. Ahora bien, este derecho implica la posibilidad del acceso a la cultura, siendo que esta última ofrece múltiples manifestaciones que van desde lo popular hasta las formas más sofisticadas de su expresión. Es así que siendo este un derecho básico de toda persona humana, debemos analizar su relación con las nuevas tecnologías, para luego indagar a qué tipo de cultura tales medios tecnológicos nos brindan mayor acceso. |
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| 2- Importancia de la Cultura en el Mundo Globalizado | ||||
En el cono sur de América, libros de reciente aparición como "La cultura es lo que importa", trabajo colectivo con importantes ventas en las librerías, a la par de mega-muestras de museos, como la desarrollada por los 500 años del Brasil, que se exhibió simultáneamente en varios museos de la Ciudad de Buenos Aires, luego de su exitosa muestra en su país de origen, o la reciente exposición de pintura española del siglo XX, titulada "De Picasso a Barceló", proveniente del Museo Reina Sofía de Madrid, que se realizó en el Museo Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de Buenos Aires, todas ellas con masiva concurrencia, son demostraciones de un interés creciente por "lo cultural" de un público ávido de alimentar y enriquecer su espíritu frente a una cotidianeidad dura, vacía, propia de un materialismo creciente, en la que los valores más nobles se encuentran debilitados. Así los tiempos de la globalización hicieron nacer una cultura con principios propios, en los que se intenta una mayor vinculación entre los individuos, que permitan acercarse y llegar -al menos en teoría- a facilitar ciertos elementos que sirvan de valores comunes en todo el mundo. Lo que debe evaluarse es cuáles son los medios y los elementos que se utilizan a tales fines, ya que a través de ellos se canalizarán y forjarán los contenidos de esa "cultura de la globalización". |
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| Cambios Culturales | ||||
La irrupción y cierto grado de popularización de Internet, aún no del todo masiva, pero cada vez más creciente su utilización en el orbe, ha llevado a cambios en las formas de comunicación y transmisión de la cultura. Ya hace más de 60 años, en su cuento "La Biblioteca de Babel", Jorge Luis Borges imaginó una biblioteca infinita, similar al sistema de red actual; recordemos algunos párrafos sustanciales: "Biblioteca febril, cuyos azarosos volúmenes corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como la divinidad que delira" "Hay buscadores oficiales, inquisidores. Yo los he visto en el desempeño de su función: llegan siempre rendidos". Este cuento, concepción entre misteriosa y grandiosa del genial Borges, parece haberse transformado en realidad aunque sea parcialmente. Asimismo su desarrollo no es un hecho aislado, sino que se produce conjuntamente con la idea de la mayor velocidad en la transmisión de las informaciones, de la globalización y de la creación de un producto cultural propio de esta última. La nueva televisión satelital, las fusiones y transnacionalización de empresas en los distintos ámbitos de la economía, sobre todo en el campo de la cultura: editoriales, discográficas, entre otros, han producido cambios en los productos culturales que se difunden en forma masificada en los distintos rincones de la tierra. Ellos permiten el conocimiento de mayores informaciones como así de otras realidades y culturas, aún de forma muy superficial y simplificada. El devenir de los tiempos determinarán en cuánto parte de estos cambios serán aceptados, cuántos de ellos desechados, cuestionados o tal vez completados con ampliaciones más precisas de las verdaderas realidades, en la medida en que sea posible la mayor expresión como así también un verdadero acceso real a las fuentes y a los nuevos medios de difusión globales ya descriptos. |
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| Nuevos Medios tecnológicos de Comunicación y Difusión Cultural | Ir Arriba | |||
En esta red conviven e interactúan una gran biblioteca, pinacoteca, videoteca, cinemateca, junto a un sinnúmero de informaciones no jerarquizadas por medio de las cuales el usuario recibe y accede a cierta información y a obras culturales, a la par de poder generar su propio aporte, aclarando que gran volumen de material que almacena esta red mundial es inútil, inexacto e impreciso conviviendo con grandes tesoros del patrimonio cultural de la humanidad. Este aparente desorden del acceso a la información deseada en la red, ha generado, recientemente, nuevas búsquedas de soluciones tecnológicas en los motores de búsqueda que permiten analizar la lingüistica y entender tanto las palabras en una página Web como el sentido de las palabras claves contenidas en la solicitud de búsqueda del usuario, para brindar así información más precisa y mejor organizada; más aún la empresa suiza Albert Inc. ha desarrollado una tecnología que permite determinar en la búsqueda el significado de palabras frecuentemente mal escritas en varios idiomas. (2) Lo cierto es que más allá del desorden y abundancia de información poco clasificada,la red ha permitido un nuevo modo de circulación de las ideas, rápido y eficaz. En el plano de las obras culturales, Internet se ha desarrollado también como una gran editorial mediante la edición de libros electrónicos, que han permitido un medio de difusión más accesible para los noveles escritores aún desconocidos, quienes así pueden exponer sus creaciones a un público inmenso. Han reaparecido revistas literarias en segunda época, algunas cuya re-edición de sus primeros números se ha rescatado, así en Italia la "Adelphiana" que dirige Roberto Calasso (3) o en la República Argentina "Ayesha" a cargo de Alejandro Margulis. Otros medios tecnológicos como la cinematografía se han desarrollado en la red cibernética, cabal muestra es la película de Eugenio Zanetti "Quantum Project" o las obras de teatro o eventos multimodales trasmitidas por la red. En cuanto a la música, se han difundido profusamente obras y temas de nuevos y conocidos autores e intérpretes en la red, con tecnología de alta fidelidad o mediante nuevos Discos de Video Digital (DVD) con capacidad de almacenar hasta 9 horas de información en sus dos lados de los que cada uno contiene 133 minutos de tiempo de programación. También se ha ampliado la posibilidad de acceso a los museos más importantes del mundo en forma virtual, entre los que se encuentran casi todos los de gran renombre internacional a la par de muchos otros menores y regionales. En cuanto a la información brindada en la red, la misma alberga una insondable hemeroteca en la que se pueden consultar la mayoría de diarios y periódicos mundiales, más un creciente aumento de las páginas referidas a las ares plásticas que potencian la difusión de la cultura. Por otra parte la televisión por cable ha acercado a un público numeroso programas de contenido histórico, artístico y cultural mediante canales especializados, no siempre con datos de extrema precisión, pero fomentando de alguna forma la curiosidad intelectual que llevará al interesado a la profundización del tema en cuestión. En el campo de lo audiovisual la tecnología ha creado y sigue permanentemente creando nuevas alternativas que van desde el video de uso y consumo doméstico a otras de mayor sofisticación como el DVD o el arte digital, que facultan nuevas formas de elaboración de productos artístico-culturales. Me refiero a nuevas "formas", ya que si bien estas son innovaciones que crean un producto diferente a los ya conocidos, lo sustancial o "contenido" de las mismas dependerá del mayor o menor nivel intelectual de creación, de elaboración de las ideas, conceptos, valores o sentido estético que el autor le imprima a su obra. Las nuevas tecnologías deben actuar como potenciador de las posibilidades de creación, abriendo un panorama a nuevas formas de elaboración de planteos que tendrían que permitir la elevación de los contenidos de las obras y propuestas. En la práctica ello no siempre ocurre, existiendo una tendencia a quedarse más en las formas que en ahondar sobre el fondo, inclinación esta producto de una natural inercia o comodidad, adicionada a una cierta frivolidad y superficialidad que es consecuencia muchas veces de la inmediatez que se privilegia en los medios, criterio este que se vislumbra en la transmisión y comunicación de nuestros días. Por ello cabe preguntarse sobre el acceso a qué cultura o a cuáles aspectos de la cultura. Existen algunas posturas de pensadores actuales que son un tanto escépticos como Pierre Bourdieu, quien afirma que la globalización sólo brinda "un acceso aparente a distintas expresiones de cultura" ya que si bien existen, gracias a las nuevas tecnologías, principalmente Internet y la televisión satelital, más posibilidades de conocer manifestaciones culturales diversas, conociendo más cosas, su acceso se realiza mediante un filtro que las asemeja." (4) Otro aspecto interesante es el análisis del real "acceso" que se tiene a la creación cultural y como consecuencia posterior a su disfrute y a los nuevos aportes a lo ya hecho. Aquí se deben considerar las posibilidades económicas reales de poder crear y difundir eventos y producciones culturales de mayor amplitud y calidad, que no estén reducidas a una cierta minoría ilustrada poseedora de los medios tecnológicos adecuados para el acceso y la difusión de la misma,.quedando la mayoría en una semiculturización distorsionada, basada en la opinión de ciertos comentarios de múltiples temas que en igual tono entre crítico, sarcástico, aseverativo, superficial e infundado se explayan sobre todos y cada uno de los temas de fondo a su alcance, encontrándose tal público enmarañado en un círculo de programaciones pseudo culturales de dudosa calidad. Es interesante la consideración que desde años atrás viene tratándose en distintos foros culturales internacionales en los que se ha expuesto que las obras y muestras culturales no sólo deben tener conexidad con el esparcimiento y el entretenimiento sino también fundamentalmente con la educación. La difusión de la cultura ya de por sí implica la transmisión a su destinatario de ciertas ideas, criterios y patrones estéticos, pero principalmente en los medios de promoción oficial se debería fomentar la reunión de lo ya descripto más un plus de valores de formación educativos, no sólo desde el punto de vista de la educación formal, sino también del incentivo al descubrimiento y afianzamiento de los valores humanos humanos individuales y del autoconocimiento. Las formas de expresión de la cultura se han ampliado por las nuevas tecnologías, los desafíos de su difusión y formas de creación son nuevos pero en el fondo los contenidos y temas de discusión son siempre los que integran el devenir de lo "humano", aquellos que hacen a la persona y a sus expresiones más íntimas: dudas, creencias, valores, disyuntivas, dramas y comedia de la existencia. |
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| Globalización e Identidad Cultural | ||||
Entendemos al patrimonio cultural no sólo como el conjunto de los monumentos históricos sino como la totalidad dinámica y viva de la creación del hombre en concordancia con la definición elaborada en el Mondiacult (Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales). (4) Esto evidencia un nuevo concepto de lo cultural cuya existencia en gran parte ha sido posible por el conocimiento brindado a través de los medios tecnológicos actuales. Sin duda, en su faz positiva, el fenómeno de la globalización allanó el acceso de muchas personas al conocimiento en forma directa o al menos referencial del patrimonio cultural de lugares remotos, les permitió revalorizar también sus propias identidades, tal vez como reacción al temor a ser olvidados, invadidos o absorvidos por una nueva cultura globalizada, proveniente principalmente de los países con más acceso y desarrollo tecnológico; lo que los lleva a la necesidad de afianzarse, diferenciarse en la permanencia de sus valores, costumbres y manifestaciones aportando su propio bagaje al llamado multiculturalismo. La postura a seguir no debe ser de rechazo al progreso tecnológico en lo cultural sino por el contrario entender éste como un nuevo medio o forma de expresión y canalización de las diversas culturas para su difusión global. Es decir, dentro del marco actual de un mundo globalizado, atento a las transformaciones operadas en diversos campos, la cultura es un bien reconocido y apreciado, con influencias decisivas en distintos ámbitos: en lo educativo, en lo económico y en lo social. Si bien su importancia es valorada crecientemente y su difusión sostenida mediante nuevos soportes tecnológicos, los contenidos de la cultura central de la globalización son elaborados a partir de criterios que universalizan, pero que se originan en los países con mayor poder económico, donde también se priorizan la creación y producción cultural por haber tomado conciencia de su real valía. Frente a esta realidad, la responsabilidad de quienes tienen a su cargo el diseño de las políticas culturales será tomar conocimiento de los medios tecnológicos existentes y en la medida de sus posibilidades fomentar su desarrollo a fin de permitir su acceso a la ciudadanía y que esta pueda ejercer prácticamente a partir de lo individual su personal e inalienable derecho humano a la cultura, creando obras, participando de los eventos y acontecimientos a fin de imprimir su sello de calidad, propio y característico. |
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| 3- Modernos Desafíos en lo Jurídico-Cultural | ||||
Uno de los desafíos primarios debe ser la ampliación del acceso a la producción y difusión cultural, utilizando las nuevas formas y los avances tecnológicos a partir de elaborados contenidos que sean la expresión del espíritu libre y humanista que desde mi punto de vista se debería rescatar en esta época. La globalización se presenta así muchas veces como una realidad ajena o impuesta en los países que no integran el grupo de los más desarrollados tecnológicamente y que genera desconfianzas, algunas de ellas fundadas y otras basadas en temores o incapacidades, pero aquí cabe abordar este dilema fortaleciendo el nivel cultural de la población en su totalidad por diversos medios a fin de generar en ésta los incentivos suficientes para su posterior expresión. Sin un acceso a la cultura en sus diversas manifestaciones nada puede esperarse en la formación de las nuevas generaciones, ya que aún en el mejor e hipotético supuesto caso de que llegaran a poseer éstas un alto grado de educación formal, carecerán de valores humanos que forjan y alimentan el espíritu, punto de partida básico y necesario para generar una mayor calidad de vida, siendo que ésta tiene como base y única destinataria a la persona. Un párrafo aparte merece la importancia de las leyes de mecenazgo o patrocinio cultural, las que sancionadas con una debida promoción fiscal actúan como fuente generadora de aportes empresarios a la cultura, en apoyo subsidiario a la actividad estatal, permitiendo la creación de nuevos puestos de trabajo, de promoción de distintas expresiones artísticas, creando una ampliación de la oferta cultural que en forma paralela permite salidas laborales a estudiantes de cine, bellas artes, teatro, entre otros. Estas leyes en la medida de su acertada sanción y contenido despartidizan y desburocratizan el arte o la cultura. Como producto de las nuevas tecnologías han surgido nuevos sitios y sistemas que permiten el intercambio gratuito de archivos musicales en la red, lo que originó conflictos en cuanto al sistema y la retribución de los derechos de autor de los artistas así como también el perjuicio que ello implica a las industrias discográficas e incluso cinematográficas, quienes intentan penalizar y cobrar tales sistemas. Sin duda, el caso "Napster" es la muestra más elocuente de tales conflictos que aún perduran y que plantean diversas alternativas. Junto al debate sobre el futuro de la música en tiempos "on line" y de nuevos soportes tecnológicos, sigue existiendo una profusa industria ilegal de piratería musical en CD que solo en la República Argentina durante el año 2000, según estudios de la Consultora Ernest &Young, está estimada en beneficios de 133 millones de dólares en relación a los 315 millones del mercado regular. Esta industria ilegal se ha expandido al compás del avance tecnológico que produjo un abaratamiento de los precios de los "quemadores" caseros, nombre dado a los reproductores de CD, creando pequeñas fábricas con un sistema propio de producción, distribución y venta con productos a bajo costo en detrimento de los derechos de autor, de los impuestos y en clara competencia ilegal con los sellos discográficos. Estos son tan sólo algunos de los ejemplos reveladores de ciertos desafíos y problemas surgidos a partir de las nuevas tecnologías, cuyas consecuencias transitan por el campo de lo jurídico. |
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| Conclusiones | ||||
Reitero, las nuevas tecnologías a mi criterio, son nuevos "medios", que deben posibilitar la elaboración de nuevas formas de expresión, de liberación de potencialidades creativas, ya que lo que le da real alcance y valía a la producción cultural son los contenidos, puesto que estos reflejan los valores, niveles de apreciación estética de un individuo o de un pueblo. La globalización y las modernas realidades deben servir para tomar conciencia de la trascendencia del desarrollo cultural que no puede ser descuidado, menos aún en las regiones o países menos desarrollados tecnológicamente que por ende no han sido formadores de los contenidos dela cultura de la globalización. Menospreciar o soslayar tales avances u oponerse ferreamente sin alternativas válidas y practicables, solo evidencian un anquilosamiento mental que denota impotencia de creación o falta de confianza en sus propias cualidades, vale la pena recordar aquella frase de Seneca: "El valor conduce a las estrellas, el miedo hacia la muerte". No digo que se deba aceptar a brazos abiertos e indiscriminadamente todo producto de la cultura globalizada, sino que deben crearse y aprovecharse los medios tecnológicos para difundir el contenido de la cultura vasta y propia de cada uno de los pueblos. La creación de nuevos contenidos de calidad mediante su actual forma de expresión por medio de las nuevas tecnologías, más una ampliación sustancial del nivel cultural de la totalidad de la población, generará nuevas posibilidades y alternativas enriquecedoras, que harán realidad el derecho y el acceso a la cultura. Para referirnos a realidades muy concretas, países latinoaméricanos como México o Brasil han sabido mejorar las condiciones y los canales de expresión de su cultura y luego su difusión a nivel mundial, tanto es así que la misma es reconocida y diferenciada e cualquier parte del mundo y no como integrantes de un florido e impreciso multiculturalismo sino como un distintivo reconocible y apreciado, que ha generado en cada uno de esos países fuertes sentidos de pertenencia, nuevas industrias culturales con importancia en su proyección económica, social y académica, sirviendo de inspiración en los jóvenes y de emulación de la obra de sus grandes artistas. La globalización, las modernas realidades deben servir para tomar conciencia de la trascendencia del desarrollo cultural, el que no puede ser establecido desde despachos públicos sino que estos organismos deben crear las condiciones de acceso al derecho humano a la cultura de sus ciudadanos, siendo que estos serán los verdaderos creadores que exteriorizarán su singularidad, enriqueciendo constantemente con su aporte a las distintas expresiones del genio humano. |
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| Reseñas | ||||
(1) UNESCO, Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales, Venecia, 24 de agosto al 2 de setiembre de 1970. (2) The Wall Street Journal, por Dean Napolitano, 22 de mayo 2001. (3) Corriente Della Sera, Cultura, página 31, 25 de mayo de 2001. El acceso a la página web citada es www.adelphiana.it (4) La Nación. Entrevista a Pierre Bourdieu, Sección Cultura, páginas 1 y 2, 8 de julio de 2001 (5) Convocada por la UNESCO en México entre el 26 de julio al 6 de agosto de 1982. |
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